Comunicado del Tribunal de Ética y Disciplina
Manifestamos nuestro repudio a los dichos mencionados por el psicólogo Javier Pérez (conocido como Dr. Chinaski) en una entrevista difundida en redes sociales.
Nos parece muy delicado que como profesional de salud mental plantee situaciones claramente confrontadas con la ética.
De ninguna forma es admisible mantener relaciones cariñosas, sexuales o de intimidad con una persona dentro del marco terapéutico.
Este tipo de conductas constituyen una clara falta a la responsabilidad profesional, tal como lo establece nuestro Código de Ética en el PRINCIPIO II:
CUIDADO COMPETENTE DEL BIENESTAR DE LOS OTROS
1 . PROMOCIÓN DEL BIENESTAR
1.12.
Saben que las relaciones íntimas o sexuales con consultantes, supervisores, supervisados o estudiantes son faltas graves a la ética. Las psicólogas y los psicólogos no incitan o participan en intimidad sexual durante el período de la relación profesional ni tampoco durante el período de tiempo posterior a la terminación de la relación profesional, mientras sigan ejerciendo poder o autoridad, es decir, un vínculo asimétrico impropio. De ninguna manera incurrirán en actos, gestos, bromas, comentarios, caricias de contenido sexual, que implique provocación sensual nociva. Si se sintieran atraídas o atraídos por la persona que asiste profesionalmente o si la atracción, incluso, fuese mutua, les corresponde tomar los recaudos necesarios y dar por terminada o interrumpida la relación profesional.
1.13.
Cuidan el fiel cumplimiento del presente Código de Ética, en su actuar y en el de los colegas, para evitar intervenciones claramente dañinas para los consultantes o destinatarios, y si las conociese tomarán medidas necesarias para que esta información sea registrada en el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Mendoza
Si bien las o los pacientes pueden expresar deseos, necesidades o confusiones, el rol profesional exige establecer límites claros y evitar responder desde las propias necesidades o fantasías. Cualquier justificación de conductas contrarias a estos principios no solo vulnera la ética profesional, sino que también distorsiona gravemente la especificidad del trabajo clínico.
Asimismo, el Lic. Peréz incurre en discriminación por motivos de género, ya que según él “solo las mujeres serían las que provocarían al terapeuta varón y entre ellas solo las que se autoperciben lindas”.
Desde el Tribunal de Ética, expresamos nuestro repudio a todo discurso que banalice, sexualice o minimice el sufrimiento psíquico, así como a cualquier intento de justificar abusos de poder en el marco de la relación asimétrica entre psicólogo/psicóloga y paciente.
En definitiva, anhelamos y promovemos que el ejercicio de los profesionales de la psicología sea guiado por la responsabilidad y ética profesional como focos ineludibles, garantizando el respeto por los Derechos Humanos y la dignidad de las personas.
Lic. Sara Judit Gutiérrez, Lic. Ana María Gómez, Lic. Haydee Beneitez
Miembras titulares del Tribunal